La agencia ofrece versiones digitales autorizadas de modelos, deportistas, músicos e influencers. Las marcas pueden producir imágenes para e-commerce y redes sin organizar una sesión de fotos presencial.
La inteligencia artificial ya genera modelos virtuales para tiendas online. La startup argentina DELFI va un paso más allá con un catálogo de «humanos IA»: versiones digitales de personas reales que autorizaron su virtualización y el uso comercial de su imagen. Entre ellas están el modelo Hernán Drago, el exfutbolista Maxi López, el músico Javier Calamaro y el influencer brasileño Bruno Fernando.

El modelo de negocio es simple para el cliente. La marca elige quién representará su colección, ya sea uno de los modelos virtuales ficticios de la agencia o una figura real de su catalogo. DELFI retira las prendas y entrega imágenes listas para publicar. La figura no tiene que asistir a una nueva sesión en cada producción. El esquema incluye licencias y acuerdos de exclusividad, y el uso queda limitado a los alcances que cada persona aceptó.
Elegir una trayectoria, no solo una cara
La propuesta apunta a algo que las marcas ya conocen: el valor de asociar un producto a una identidad reconocible. Drago modeló para Hugo Boss, Christian Dior, Falabella, Ripley y Scappino. López jugó en River Plate, Barcelona y Milan. Calamaro aporta el perfil de una estrella de rock.

«Una marca no elige solamente una cara: también elige una trayectoria y una identidad», explicó Ezequiel D’Amico, cofundador y CEO de DELFI. Según contó, muchas marcas les piden darle «una esencia más rockera» a su colección. «¿Qué mejor que trabajar con la versión digital autorizada de una estrella de rock como Javier Calamaro, con su presencia, su historia y toda su aura?», planteó.
El catálogo también suma figuras de las redes sociales y el streaming. Bruno Fernando, modelo e influencer brasileño vinculado al negocio de la moda, permite a las marcas generar contenido para sus propias cuentas con su versión digital. «Imaginá a tu influencer preferido vistiendo tu colección y protagonizando el contenido de tus redes», resumió D’Amico.

Volver a los 30
Una de las funciones más llamativas es la posibilidad de trabajar con distintas etapas de la imagen de una figura. En el caso de Drago, las marcas pueden producir contenido con su apariencia actual o con una versión digital de alrededor de 30 años. No se trata de material de archivo: son producciones nuevas con prendas de colecciones actuales, que incluyen fotos para e-commerce y redes sociales, además de videos.
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