Oportunidades y retos del Metaverso en el área de negocios

El surgimiento del Metaverso representa un fenómeno en desarrollo que abarca y amplía los aspectos más significativos del proceso de digitalización experimentado por la humanidad en la reciente década. Su relevancia se extiende de manera destacada al ámbito empresarial. Aunque es posible que algunos sectores no estén experimentando de inmediato los efectos avanzados del Metaverso, es probable que en algún momento se vean afectados por su influencia.

Hasta hace poco, había empresarios que se creían relativamente inmunes a los impactos de la digitalización. Estaban enfocados en la fabricación de bienes y servicios tangibles, cuya necesidad perduraría y que no podrían ser reemplazados por productos digitales, como sucede con un libro en comparación con un Kindle. Sin embargo, la digitalización abarca mucho más que la mera transición de lo físico a lo digital. En el momento en que se integra una capa de software o información y se conecta con la realidad física, esta última adquiere un potencial significativo en términos de valor añadido.

¿Qué es el Metaverso?

Entonces, ¿qué es exactamente el Metaverso? Una manera de abordarlo consiste en descomponer sus componentes: en primer término, se constituye por entornos digitales, pero con una dimensión interactiva. Constituye una etapa evolucionada de la digitalización, donde ya no solamente se contempla o se lee, sino que también es susceptible de ser creado y modificado.

Otra faceta intrigante radica en la convergencia fluida, sin marcas visibles que delimite el final de nuestra realidad física y el comienzo de esta otra esfera, que, pese a su carácter digital, no carece de autenticidad.

Asimismo, el Metaverso suele incorporar una dimensión tridimensional al ciberespacio, ampliando así la creación de vivencias mucho más genuinas y orgánicas. Podemos visualizarlo como una serie de vastos mundos compartidos, donde múltiples personas pueden coexistir simultáneamente, un espacio perdurable impulsado por experiencias y productos virtuales sumamente inmersivos, interactivos e interconectados.

De acuerdo con la firma consultora e investigadora Gartner, el metaverso constituye la subsiguiente fase evolutiva de internet, mientras que, conforme a Bloomberg Intelligence, se configura como una lucrativa perspectiva comercial que alcanzará los 800.000 millones de dólares en 2024 y se proyecta a ascender a US$2,5 billones para el año 2030.

Impacto en los negocios

Según Pablo Prieto, director de Negocios Digitales para TIVIT LATAM, las empresas que aspiren a sumarse a esta tendencia deben sopesar el impacto que podría tener en sus operaciones. Si se gestionan adecuadamente, dichos efectos podrían generar notables ganancias y eficiencia. Factores cruciales, como la ciberseguridad, la inversión financiera y la experiencia del cliente, deben ser atendidos con esmero.

En este escenario, el CIO asume un papel central en esta innovación, eligiendo con discernimiento lo que podría resultar crucial para el negocio y liderando la implementación de mejoras en la empresa.

Aunque debemos reconocer que si bien el metaverso nos genera la ilusión de ser el gran salto evolutivo de internet, aún hay mucho por demostrar, pues a nivel de videojuegos ya se puede disfrutar de gran cantidad de experiencias de uso interactuando con gafas y sensores, representados a través de un avatar y desplegados en un universo imaginario o en casos de usos de baja complejidad empresarial como en capacitaciones, la realidad es mucho más compleja y el reto está en generar una usabilidad que agregue valor a la vida tanto de las personas como de las organizaciones”, comenta Prieto.

Recomendaciones

Las empresas que aspiren a expandir su negocio en el metaverso deben considerar las siguientes pautas:

Conocer conceptos básicos como blockchain, NTF y criptomonedas: En la actualidad, los usuarios y las empresas pueden transferir activos y servicios del mundo real a un entorno virtual.

Rediseñar productos y servicios para adaptarlos a los objetivos del metaverso y ofrecer experiencias nuevas e inmersivas.

Desarrollar una estrategia e identificar oportunidades a largo plazo: Aprovechar el conocimiento intrínseco de los colaboradores que sean nativos digitales.

Digitalizar procesos de la operación: No se trata de invertir inmediatamente en las plataformas de Metaverso ya existentes. Se debe comenzar digitalizando procesos del negocio como apps que faciliten las compras, vitrinas de realidad virtual, posicionamiento en redes sociales, entre otras acciones.

Omnicanalidad: Aunque sea una experiencia digital, hay que buscar que la realidad virtual y la tangible en el mundo físico se complementen.

Ciberseguridad: Se deben evaluar los riesgos en áreas como dispositivos, fraude e identidad. Es probable que el metaverso permita ataques de phishing y falsificación más avanzados o novedosos, como plagio de tokens no fungibles y estafas para obtener credenciales de billetera.

Transformación de la cultura organizacional: Es clave preparar al talento humano y los procesos de la compañía para que haya un entendimiento de cómo opera el mundo virtual, sus transacciones, pagos, etc.

También te puede interesar leer: Las razón por la que los inversores están pagando millones por tierras virtuales en el metaverso

Síguenos

Recientes

Populares

Eventos

También te puede interesar...

Better Tech Latam y la promoción de criterios ESG en startups de Latinoamérica

La sostenibilidad ya no es exclusiva de las grandes empresas. Llevar a cabo operaciones respetuosas con el medio ambiente se ha convertido en una...

¿Cómo elegir un CRM para mi negocio en México?

Elegir un sistema CRM en México, donde el dinamismo empresarial exige respuestas ágiles y efectivas, se convierte en una necesidad imperativa para cualquier negocio...

TDT Global en el top mejores empresas para trabajar en Uruguay

 TDT Global es una empresa de desarrollo de software que se encuentra calificada entre el top de empresas en Uruguay con mejor ambiente para...

América Latina y su ecosistema emprendedor en datos de BBVA Spark

América Latina ha sido testigo de un crecimiento significativo en sus ecosistemas emprendedores en los últimos años, y países como Brasil, México y Chile...