Si compras una mina de carbón, el modelo de negocio es sencillo: extraer todo el carbón que resulte económicamente rentable y luego marcharte.
En cambio, el modelo de una marca, una comunidad o un movimiento consiste en generar valor, vínculos y posibilidades de forma constante. El crecimiento puede ser sostenible y, en ocasiones, exponencial.
Con demasiada frecuencia, caemos en la cómoda mentalidad de la extracción. Exprimir una gran marca mientras se deteriora por falta de atención. Dejar de reinvertir en activos porque, a corto plazo, resulta más barato limitarse a retirar las ganancias. Vivir de una reputación que costó mucho construir porque parece más seguro.
Cuando nos lamentamos de que los fondos de capital privado arruinan las organizaciones, suele ser porque optan por el camino cómodo y temeroso de la extracción, en lugar de comprometerse a generar algo nuevo.
A veces, la extracción es nuestra mejor opción. Pero probablemente convenga llamarla por su nombre para evitar frustraciones y confusiones.
Columna original de Seth Godin, publicada en seths.blog.
