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Diez compañías concentran el 25% de la capitalización bursátil del índice MSCI World, frente al 9% registrado en 2015. El dato, revelado por EY, evidencia cómo el valor de los mercados financieros se concentra cada vez más en un grupo reducido de empresas. Esta tendencia plantea nuevos desafíos para la distribución de las inversiones y la estabilidad económica global.
El análisis forma parte de la serie Megatendencias de EY, que examina los riesgos asociados con la concentración del capital y propone medidas para impulsar inversiones más equilibradas, sostenibles y orientadas al largo plazo. En este escenario, Centroamérica también enfrenta el reto de atraer recursos mediante propuestas que integren talento, estabilidad y sostenibilidad en sus estrategias de crecimiento.

EY advierte sobre los riesgos de la concentración del capital
El incremento de la participación de las diez mayores compañías del MSCI World refleja un cambio significativo en la estructura de los mercados bursátiles durante la última década. Según EY, nunca antes tan pocas empresas habían concentrado una proporción tan elevada del valor bursátil mundial.
Esta tendencia se desarrolla en un contexto de desafíos económicos, sociales y ambientales. Durante los últimos diez años, los fenómenos meteorológicos ocasionaron pérdidas superiores a los US$2 billones para la economía mundial, lo que refuerza la necesidad de considerar los riesgos de largo plazo en las decisiones de inversión.
Ante este panorama, Davide Artigiani, socio de EY Parthenon, destacó las oportunidades que tiene Centroamérica para competir por capital internacional.
“En Centroamérica, la región compite por atraer inversión en un mundo donde el capital se concentra cada vez más, y su oportunidad está en demostrar que ofrece lo que ese capital empieza a buscar: talento, estabilidad y una apuesta genuina por la sostenibilidad. Las organizaciones que incorporen estos elementos en su estrategia estarán mejor posicionadas para crecer y generar confianza durante la próxima década”, afirmó Artigiani.
Las propuestas de EY para impulsar una inversión más equilibrada
Frente a la concentración de los recursos, EY plantea fortalecer el sistema de mercado mediante una asignación del capital que favorezca la productividad, la innovación y el desarrollo económico sostenible.
Entre las principales recomendaciones del análisis figuran seis líneas de acción:
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Planificación pública: promover inversiones gubernamentales con visión de largo plazo.
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Financiamiento: ampliar los horizontes de inversión en el sector financiero.
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Valor empresarial: considerar a colaboradores, clientes, proveedores y otros grupos de interés, además de los accionistas.
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Costos ambientales: incorporar las externalidades en las decisiones de mercado.
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Capital humano: fortalecer la inversión en educación y desarrollo de capacidades.
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Innovación: impulsar el talento como motor del crecimiento económico.
Estas medidas encuentran respaldo en investigaciones internacionales. El Fondo Monetario Internacional estima que una inversión equivalente al 1% del producto interno bruto (PIB) en infraestructura o educación podría elevar la producción hasta un 6% en economías emergentes. Por su parte, el Banco Mundial calcula que cada año adicional de escolaridad genera un retorno cercano al 9% anual por persona.
Las inversiones de largo plazo abren oportunidades para las empresas
El estudio también identifica señales de transformación en el sector privado. En 2025, los períodos de tenencia de los fondos de capital privado alcanzaron su nivel más alto en dos décadas, mientras el 86% de los propietarios de activos prevé aumentar la participación de fondos sostenibles en sus portafolios.
Este enfoque puede favorecer a las micro, pequeñas y medianas empresas, que representan cerca del 70% del empleo mundial. Aunque su contribución económica es significativa, el acceso al financiamiento continúa entre sus principales desafíos, por lo que una distribución más equilibrada del capital podría ampliar sus posibilidades de crecimiento.

El futuro del capital dependerá de dónde se invierte
La concentración bursátil plantea una discusión que va más allá del valor alcanzado por las grandes compañías: también invita a examinar qué oportunidades reciben otros sectores productivos. Una asignación más diversificada puede ampliar el espacio para emprendedores, fortalecer el talento y estimular nuevas fuentes de innovación.
Para Centroamérica, el planteamiento de EY sitúa la atracción de inversiones en una perspectiva de largo plazo. La región tendrá que demostrar que puede ofrecer condiciones para desarrollar negocios sostenibles y generar confianza. En ese escenario, competir por capital no dependerá únicamente de atraer recursos, sino también de convertirlos en capacidades productivas, oportunidades empresariales y crecimiento compartido.
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