La participación de las mujeres en México en la toma de decisiones del hogar demuestra un papel central en la sostenibilidad y en la transformación energética. Un estudio reciente, realizado por Irrazonables en alianza con Bitácora Social y ANDE, revela que las mujeres no solo utilizan la energía, sino que son las verdaderas tomadoras de decisiones y catalizadoras del cambio en sus comunidades.
La energía como motor de autonomía y seguridad
El estudio, basado en 1,040 horas de investigación de campo en Chihuahua, Oaxaca, Yucatán y Ciudad de México, entrevistó a mujeres usuarias de empresas como Iluméxico y Kessel. Los hallazgos muestran que entre el 70 y 80% de las decisiones de compra del hogar, incluidas las energéticas, son tomadas por mujeres.
Más allá de mover aparatos, la energía reorganiza el recurso más valioso: el tiempo, y tiene un impacto directo en la seguridad, la autonomía y la creación de redes comunitarias. Como relata Luz Elena, usuaria de la Sierra Tarahumara en Chihuahua:
“Yo antes terminaba todo temprano. Porque no hay luz. Todo antes de que se meta el sol. Ahora ya puedo seguir, y eso ayuda. Puedo doblar ropa, coser, ver la comida. Ya no es correr a que se acabe el día.”
Empoderamiento real desde lo doméstico

Los resultados del informe cuestionan los discursos tradicionales sobre empoderamiento: este no surge únicamente de lo institucional, sino de la acción silenciosa dentro de los hogares. Además, la tecnología solo tiene valor si facilita la vida sin exigir demasiado a cambio.
Raúl de Anda, cofundador de Irrazonables, señaló:
“Encontramos un vacío enorme: nadie había escuchado a las mujeres que día a día deciden el futuro energético del país. Este estudio busca corregir eso y abrir una conversación urgente. Porque sus experiencias no solo sirven a investigadores: son la brújula que emprendedores, corporativos, gobiernos e inversionistas deben seguir para incrementar la rentabilidad del capital desplazado en ambos frentes.”
La energía transforma relaciones y posibilidades
Pablo Camarena, CEO de Bitácora Social, subraya la dimensión social de la energía:
“No es solo un servicio, es un factor que moldea relaciones, tiempos y posibilidades. Las mujeres nos enseñaron que la modernidad no es tener un panel solar, sino poder cocinar sin riesgo para su salud o seguridad o ahorrar tiempo para dedicarlo a sus hijos.”
Por su parte, Pedro Martínez, director para Latinoamérica de ANDE, destaca la importancia de escuchar a las mujeres para lograr un impacto real:
“Este informe pone en el centro a quienes sostienen la vida cotidiana. Es un llamado a personas emprendedoras, gobiernos e inversionistas: si quieren impacto real, tienen que escuchar y construir con las mujeres.”
