Grupo Onyx ha sido un actor fundamental dentro del panorama empresarial de Guatemala. Fundado por el ingeniero Mario López Estrada, el conglomerado ha trascendido sus orígenes en el sector de la construcción para diversificarse en industrias estratégicas, lo que lo ha consolidado como una pieza importante en el desarrollo económico regional.
A través de sus inversiones en energía, inmobiliario, telecomunicaciones y servicios digitales, Grupo Onyx demuestra su compromiso con el progreso del país. De hecho, su enfoque en la innovación y la sostenibilidad ha sido clave para su crecimiento sostenido, generando miles de empleos y contribuyendo a la estabilidad económica de la nación.
El viaje de la Constructora Maya a un conglomerado Multilatino
Los cimientos de Grupo Onyx fueron establecidos en 1967 con la fundación de Constructora Maya. Con el tiempo, esta empresa se especializó en bienes raíces, desarrollo territorial y construcción, sentando las bases de lo que se convertiría en uno de los conglomerados más grandes de Guatemala. A principios de la década de 2000, las diversas empresas del consorcio se unieron bajo el paraguas de Grupo Onyx, un movimiento estratégico que le permitió consolidar sus operaciones y expandirse a nuevos mercados.
Hoy, las principales áreas de inversión de la corporación son:
- Inmobiliario: con proyectos como Plaza Madero, centros comerciales de conveniencia que dinamizan la economía local.
- Energía: liderado por Horus Energy, la planta solar fotovoltaica más grande de Centroamérica.
- Telecomunicaciones: un sector en el que Mario López Estrada fue un pionero, contribuyendo a la modernización de la conectividad en Guatemala.
- Distribución y servicios: abarcando desde el mantenimiento celular hasta servicios digitales, lo que diversifica aún más la cartera del grupo.
La trayectoria de Grupo Onyx es un claro ejemplo de cómo la diversificación y la visión a largo plazo pueden transformar un negocio local en un líder regional.
Un liderazgo renovado: de Mario López Estrada a Mario López Pérez
El legado de Mario López Estrada no solo se mide por los éxitos empresariales, sino también por el traspaso generacional de su visión. Su hijo, Mario López Pérez, ha asumido el rol de Presidente y CEO, inyectando un enfoque renovado en sostenibilidad y responsabilidad social. Bajo su dirección, el compromiso de Grupo Onyx con la ética empresarial y el desarrollo comunitario se ha fortalecido.
Adicionalmente, Mario López Pérez es socio fundador de la Fundación Mario López Estrada, el brazo social del grupo. La fundación enfoca sus proyectos en áreas como la salud, la educación y la transparencia. Gracias a esto, la inversión social del grupo tiene un impacto directo y comprobable en las comunidades más vulnerables. Recientemente, pusieron en marcha el proyecto “Pisos de concreto para sustituir pisos de tierra” con el que buscan transformar las condiciones de vida de comunidades en extrema pobreza en Chiantla y Aguacatán, Huehuetenango.
La historia de Grupo Onyx es reflejo de la visión de un empresario como Mario López Estrada, capaz de trascender el tiempo y adaptarse a las nuevas dinámicas del mercado. Bajo la dirección de Mario López Pérez, el grupo no solo ha mantenido su solidez, sino que también ha fortalecido su enfoque en la sostenibilidad y el impacto social.
