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Drivin nació en Chile en 2014 con una misión concreta: facilitar la gestión de rutas y despachos de última milla para empresas que no podían pagar soluciones costosas. Más de una década después, la compañía fundada por Nicolás Kunstmann, Ernesto Goycoolea y Pablo Godoy cerró su venta por US$30 millones.
La operación fue concretada el pasado 6 de julio con Descartes Group, compañía canadiense especializada en tecnología logística, que busca ampliar su presencia latinoamericana. El recorrido de Drivin estuvo marcado por crecimiento, reinversión y una estrategia enfocada desde temprano en alcanzar rentabilidad y generar valor para sus inversionistas. Actualmente, la plataforma atiende cerca de 700 clientes, cuenta con más de 150 colaboradores y mantiene operaciones en seis mercados internacionales.

Drivin transformó la gestión de última milla
Cuando Drivin comenzó operaciones, muchas empresas medianas todavía organizaban manualmente sus rutas porque las herramientas disponibles tenían costos elevados. La solución desarrollada permitió centralizar la planificación mediante un software en la nube, facilitando procesos relacionados con entregas y distribución empresarial.
Con el tiempo, la plataforma incorporó herramientas orientadas a mejorar la eficiencia y entregar mayor seguimiento sobre cada despacho realizado. Entre sus clientes se encuentran compañías como Chilexpress, Abastible, Bimbo, Nestlé, Arauco e ICB, reflejando la expansión alcanzada por la solución.
La operación también evolucionó hacia necesidades más específicas de distribución, como conocer horarios de entrega, identificar quién recibe productos y disponer de comprobantes.
Crecimiento con rentabilidad como prioridad
El proyecto comenzó con US$1,5 millones de capital y posteriormente recibió respaldo de inversionistas ángeles entre 2016 y 2018, además de recursos propios. A diferencia de otros modelos, el crecimiento fue impulsado mediante reinversión y una búsqueda constante de rentabilidad, según explicó Kunstmann.
La compañía pasó de startup a scale up, registrando tasas superiores al 30% anual en ventas totales y fortaleciendo su modelo comercial. Su desempeño también estuvo respaldado por una elevada retención de clientes, mientras aproximadamente 4% a 5% abandonan anualmente el uso de la plataforma.
Entre los principales indicadores del negocio destacan:
- Cerca de 700 clientes activos.
- Aproximadamente 100 nuevos clientes cada año.
- Más de 150 colaboradores.
- Operaciones en México, Brasil, España, Ecuador y Colombia.
- Crecimiento superior al 30% anual en ventas totales.
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El camino de Drivin hacia el exit de US$30 millones
La estrategia también estuvo acompañada por una filosofía empresarial clara, alejada de ciertas dinámicas del ecosistema startup. Kunstmann resumió esa visión con una declaración directa: “Nunca nos interesó andar dando charlas de qué hacer y no hacer, y no tener un peso en caja”.
El cofundador también explicó que el equipo buscó mantener una identidad empresarial tradicional y concentrarse en resultados concretos desde el inicio. “Somos gente de empresa. Nunca fui a una reunión con polera. Con zapatos, con pantalón, con camisa y con chaqueta, tal como iba todos los días mi oficina a trabajar. Nunca nos creímos startuperos. Nunca estuvimos en esa onda. Nos alejamos de eso y buscamos rentabilidades del minuto cero”, afirmó Kunstmann.
Después de casi doce años, la compañía comenzó a explorar alternativas para entregar retorno a sus inversionistas, hasta encontrar en Descartes Group el comprador adecuado. La adquisición contempla US$30 millones por Drivin, mientras Kunstmann y su equipo permanecerán durante dos años, con un premio de salida de US$5 millones sujeto a metas.
Una nueva etapa para la tecnología logística
Descartes cuenta con aproximadamente 3,000 colaboradores y registra ventas cercanas a US$750 millones, mientras Drivin alcanza US$12 millones en ingresos recurrentes anuales. Para Kunstmann, la adquisición permitirá que Drivin aproveche la escala internacional de una organización mayor y amplíe sus posibilidades dentro del sector logístico.
El CEO de Descartes, Edward J. Ryan, destacó que América Latina representa un mercado en crecimiento para la compañía y para la industria tecnológica logística. También señaló que Drivin complementa su oferta de gestión de rendimiento de flotas y fortalece su alcance regional, incorporando experiencia especializada para acelerar innovación, adopción y éxito del cliente.
Estrategia enfocada en resultados
El recorrido de Drivin muestra una trayectoria construida alrededor de necesidades concretas, crecimiento sostenido y disciplina financiera desde sus primeros años. Su venta por US$30 millones abre una nueva etapa dentro de Descartes, mientras el equipo chileno conserva participación en el desarrollo futuro del negocio. La operación también refleja el valor estratégico que puede alcanzar una solución tecnológica latinoamericana cuando combina expansión internacional, permanencia de clientes y rentabilidad.
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