Tabla de Contenidos
La inteligencia artificial está modificando la conversación sobre el futuro laboral. Más allá de las predicciones sobre la desaparición de puestos de trabajo, un nuevo estudio del BCG Henderson Institute señala que el mayor impacto será la transformación de las funciones existentes. Según el informe AI Will Reshape More Jobs Than It Replaces, entre el 50% y el 55% de los empleos cambiarán en los próximos dos o tres años, impulsando nuevas formas de trabajo, toma de decisiones y generación de valor dentro de las organizaciones.
El análisis plantea que la automatización será solo una parte del fenómeno. La mayor parte de los trabajadores continuará ocupando sus puestos, aunque con responsabilidades diferentes y nuevas habilidades requeridas. El estudio también identifica oportunidades de crecimiento en sectores donde existe una alta demanda de talento, especialmente en tecnología, salud, educación y servicios financieros.

Los empleos evolucionarán más rápido que desaparecerán
El informe del BCG Henderson Institute estima que entre el 10% y el 15% de los puestos podrían desaparecer durante los próximos cinco años. Sin embargo, esa cifra resulta considerablemente menor frente al volumen de funciones que serán transformadas por la inteligencia artificial.
La investigación concluye que el trabajo está siendo redefinido. Mientras determinadas tareas repetitivas son automatizadas, la capacidad humana está siendo orientada hacia actividades vinculadas con la creatividad, el juicio profesional, la resolución de problemas complejos y la toma de decisiones estratégicas.
MARCIAL GONZÁLEZ, Managing Director & Partner de BCG, explicó: “La inteligencia artificial puede convertirse en un motor relevante de productividad y crecimiento para la región, especialmente en sectores con alta demanda de talento. Pero capturar ese potencial requiere que las empresas dejen de pensar la IA solo como automatización y comiencen a integrarla en su estrategia de negocio y talento”.
El impacto de la IA sobre los empleos será desigual
El estudio clasifica las ocupaciones en seis segmentos distintos, tomando en cuenta el nivel de sustitución o amplificación de funciones y la capacidad de expansión de la demanda. Bajo esta metodología, únicamente el 24% enfrenta una reducción neta de empleo.
Por el contrario, el 76% restante mantiene perspectivas de continuidad, aunque con cambios profundos en sus responsabilidades. Esto significa que la mayoría de los trabajadores necesitará adaptarse a nuevos procesos, herramientas digitales y formas de colaboración impulsadas por inteligencia artificial.
Los puestos operativos y los perfiles de nivel inicial aparecen entre los más expuestos. Estas posiciones concentran tareas estructuradas y repetitivas, precisamente aquellas que suelen ser automatizadas primero. En Estados Unidos, el 43% de los empleos, equivalentes a 71 millones de puestos, supera el umbral del 40% de automatización de tareas, considerado un punto crítico para el rediseño de funciones.

Las empresas deberán acelerar la adaptación del talento
Uno de los hallazgos más relevantes del informe es que automatizar tareas no necesariamente implica reducir personal. Los investigadores relacionan este fenómeno con la denominada Paradoja de Jevons, principio económico que sostiene que cuando disminuyen los costos de producción, el consumo suele incrementarse.
Un ejemplo identificado por el estudio ocurrió tras el lanzamiento de ChatGPT en 2022. Lejos de reducirse, el número de ingenieros de software en Estados Unidos aumentó. Entre 2023 y 2025, las compañías enfocadas en inteligencia artificial registraron un crecimiento anualizado de 6.5% en este perfil profesional, frente al 2% observado como promedio sectorial.
Ante este escenario, el estudio recomienda a las organizaciones:
- Integrar la estrategia de talento con la estrategia empresarial.
- Priorizar programas de recapacitación y movilidad interna.
- Rediseñar puestos antes de enfocarse únicamente en automatizar tareas.
- Construir una narrativa organizacional que impulse la adopción de la inteligencia artificial.
La preparación marcará la diferencia
La evidencia presentada por el BCG Henderson Institute muestra que el principal desafío no será tecnológico, sino humano. La velocidad con la que trabajadores y empresas logren adaptarse determinará quiénes aprovecharán mejor las oportunidades generadas por la inteligencia artificial.
Más que una amenaza para los empleos, la IA aparece como un catalizador de transformación laboral. Las organizaciones que inviertan en capacitación, rediseño de funciones y desarrollo de habilidades estarán mejor posicionadas para liderar una nueva etapa de crecimiento, productividad e innovación.
También te puede interesar leer: FEMSA recorta 1,300 empleos y frena la ambición de Spin by OXXO
