DeSci, la descentralización de la investigación y publicación científica

Durante mucho tiempo, la investigación científica ha estado sujeta a métodos y canales que han condicionado gravemente su difusión, que han dado lugar a intermediarios profundamente ineficientes, y que han provocado el desarrollo de toda una subcultura basada supuestamente en el prestigio, en la que las editoriales han logrado situado en un papel central.

En la práctica, muchos de los elementos de esa cultura se basan en supuestas formas de hacer las cosas que tienen consecuencias en cuestiones que van desde el acceso a fondos de investigación (con científicos obligados a dedicar la mitad de su tiempo a redactar propuestas), hasta al desarrollo de sistemas de reputación que pueden condicionar fuertemente (y a menudo con incentivos erróneos) la carrera de un investigador o el prestigio de la institución en la que trabaja, o limitar el acceso a las publicaciones científicas a quienes no pueden pagar una cara suscripción a esas revistas.

Movimientos como Open Science, que promueven que las publicaciones sean de acceso libre, han redundado en que ahora, muchas revistas exijan importantes pagos a los autores publicados si quieren que, como las instituciones para las que trabajan obligan, sus trabajos se mantengan disponibles de manera abierta (más de $11,000, por ejemplo, en el caso de Nature).

Decentralized Science, o DeSci, es la aplicación de los principios de descentralización de la llamada Web 3 a la producción científica, mediante el uso de herramientas como la cadena de bloques, los DAOs, los NFTs o los smart contracts para solucionar problemas reales del proceso de investigación y publicación.

¿Qué problemas son esos? En primer lugar, el sistema utilizado para la obtención de fondos de investigación, que está condicionado a métricas de impacto inadecuadas y calculadas en función no de la calidad de los trabajos o de sus autores, sino del supuesto prestigio de las revistas en las que se publican. Esta meritocracia adulterada permite a determinadas editoriales situarse en una posición de absoluto dominio desde la que pueden dictar sus propias normas, mientras se aprovechan además del trabajo gratuito de miles de investigadores que llevan a cabo la revisión de los manuscritos que les son enviados.

En un sistema descentralizado, un investigador puede no solo retener los derechos vinculados a su trabajo, sino además, evaluar correcta y objetivamente su trascendencia, ganar tokens por trabajar como revisor, o utilizar formatos que permiten, por ejemplo, vincular mediante la trazabilidad adecuada los ficheros de datos a la investigación generada, posibilitando así la replicación de la investigación.

Una guía sobre DeSci publicada por la neurocientífica Sarah Hamburg, que buscaba desarrollar una metodología para que los propietarios de wearables pudiesen retener el control de los datos generados por sus dispositivos mientras posibilitaban su uso para investigación, y que escribió una carta a Nature para intentar que más investigadores se uniesen a ese movimiento, describe muy bien tanto las bases de la idea como sus posibles problemas o limitaciones, y añade al final un listado de recursos mediante los cuales poder seguir o colaborar en el desarrollo de la idea.

Mediante el uso de smart contracts, los investigadores pueden ser recompensados por trabajos que van desde la propia publicación a las revisiones ciegas, lo que genera incentivos para estas actividades, ademas de un sistema de métricas más objetivo que las actuales «listas de journals considerados de prestigio». Una manera de poner en práctica los protocolos en los que se basa la llamada Web 3, pero de cara a una actividad, la ciencia, que tiene todos los elementos necesarios para considerarla un bien público de acceso libre, en lugar de aprisionarla en un modelo propietario bajo el control de las editoriales.

Una idea sin duda interesante. Veremos cuánto y a qué velocidad es capaz de implantarse entre la comunidad científica, actualmente anquilosada en un isomorfismo que lleva, por miedo a perder prestigio o acceso, a mantener los esquemas tradicionales.

Publicado en: enriquedans.com (13.02.2022)

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