Durante años, la conversación giró en torno a la escasez de capital. Hoy, empieza a moverse hacia un problema más estructural: la liquidez.
Quienes han apostado por el emprendimiento en LatAm actualmente enfrentan una dificultad sistemática: cerrar el ciclo.
Con mecanismos de salida limitados, el capital deja de regresar a los inversionistas; la reinversión se ralentiza y, con ello, el ritmo de innovación en la región comienza a frenar.
Esto afecta lo que en inglés se conoce como «Capital Recycling».
Si el capital se queda atrapado, ¿hay realmente un sistema de inversión sostenible… o solo apuestas sin retorno?
El reciclaje de capital no es solo un término financiero: es el mecanismo que permite que el capital no solo regrese, sino que además crezca.
Cuando los grandes exits se vuelven frecuentes, se genera un efecto en cadena: fundadores retornan como inversionistas, empleados tempranos se convierten en ángeles, multiplicando oportunidades y atrayendo talento y capital global. Ese ciclo es lo que mantiene vivo el sistema.
Por el contrario, cuando el capital no se recicla, la confianza se debilita y la inversión empieza a percibirse como innecesariamente riesgosa. Sin ese flujo, los fondos no pueden desplegar recursos de manera efectiva; las startups pierden ímpetu para escalar y se desacelera la innovación.
En la práctica, los caminos de liquidez en LatAm han sido limitados. Los mercados públicos de acciones siguen siendo poco profundos: en 2024 solo cinco empresas completaron IPOs en las bolsas locales, recaudando alrededor de US$28 millones, frente a aproximadamente US$366 millones en 2023 y más de US$16 mil millones en 2021, lo que equivale a menos del 10% de su nivel de 2023 y a apenas una fracción de lo que fue en 2021.
Como resultado, el M&A y las transacciones secundarias se han consolidado como las principales fuentes de liquidez. Según el Latin America Venture Capital Report 2026, las salidas de startups respaldadas por venture capital alcanzaron aproximadamente US$4.9 mil millones en 2025, un salto del 172% frente a 2024, con un 94% del total concentrado en estas modalidades: 67% M&A y 27% secundarias.
Aunque el aumento en los exits indica una mejora, estas vías todavía no alcanzan la escala para sostener el ritmo necesario.
Más que soluciones aisladas, iniciativas como Petra Secondaries empiezan a emerger como señales de mercado: el sistema está buscando formas de destrabar la liquidez.
Fundada por Fabricio Zabala, ex-Wayra, y respaldada por Cube Ventures, Petra funciona como marketplace y gestor de activos para transacciones secundarias de participaciones en startups. Su objetivo no es crear capital nuevo, sino permitir que el capital existente vuelva a circular.
En paralelo, apuestas de infraestructura regional como NUAM muestran que soluciones estructurales son posibles.
NUAM conecta los mercados de Colombia, Chile y Perú, creando sistemas interoperables y reglas unificadas que buscan aumentar la liquidez, facilitar salidas y atraer capital regional e internacional. Aunque ya opera de manera parcial en Colombia con el mercado de acciones ya activo; Chile y Perú se encuentran en fase de integración.
Aún no es un mercado plenamente unificado ni sin fricciones, pero marca un avance significativo hacia un entorno financiero más conectado y eficiente.
Si plataformas como Petra y NUAM muestran un camino, ¿qué sigue haciendo falta para que el capital vuelva a circular y mantenga vivo el ecosistema de innovación en LatAm?
Columna escrita por: Laura Londoño Arango. Durante más de 8 años ha trabajado en la intersección entre estrategia, capital y ejecución, acompañando startups en distintas etapas en América Latina y Europa.
