Tabla de Contenidos
Atera Energy inició operaciones en México con una inversión mínima de US$350 millones prevista hacia 2030, con la mira puesta en la industria manufacturera y sus crecientes necesidades energéticas. La compañía, creada en 2025 a partir de un negocio de eficiencia energética desarrollado dentro de Celsia y posteriormente respaldado por Brookfield, convirtió a México en su quinto mercado latinoamericano.
Colombia, Panamá, Honduras y Perú conforman actualmente su presencia regional. La expansión mexicana forma parte de un plan de inversión superior a US$500 millones en Latinoamérica. Con el modelo Energy as a Service, la infraestructura energética será financiada, construida, operada y mantenida por Atera Energy, mientras los clientes pagarán por los servicios utilizados.

Atera Energy llega a México con el respaldo de Celsia y Brookfield
Atera Energy nació de un negocio de eficiencia energética desarrollado dentro de Celsia, compañía perteneciente a Grupo Argos, y posteriormente incorporó a Brookfield como socio estratégico.
La empresa es dirigida por Luis Felipe Vélez Restrepo, director general de Atera Energy, quien encabeza la entrada al mercado mexicano y la estrategia de expansión regional.
El desembarco llega con una base operativa relevante. Al cierre de 2025, Atera Energy registraba más de 290 proyectos activos, 174 MW bajo contratos de largo plazo y 40,6 MW correspondientes a plantas de respaldo.
La experiencia regional también respalda el movimiento. Atera reporta cerca de 200 MW instalados en generación distribuida en América Latina y más de US$47 millones en ahorros generados para clientes industriales.
Energy as a Service: así funcionará el modelo de Atera Energy
La propuesta mexicana estará sustentada en Energy as a Service, un esquema que permite a las empresas incorporar infraestructura energética sin asumir directamente el desembolso inicial.
Primero, Atera Energy realiza un diagnóstico de los procesos industriales; después diseña la solución, financia los activos y asume su construcción, operación y mantenimiento durante la vigencia contractual.
El portafolio puede incorporar:
- Generación solar y distribuida.
- Climatización y sistemas de calor.
- Aire comprimido.
- Infraestructura eléctrica.
- Plantas de respaldo.
De esta manera, el cliente paga una tarifa por los servicios energéticos requeridos, mientras la infraestructura y su gestión quedan bajo responsabilidad de Atera Energy.
Para Vélez Restrepo, el objetivo va más allá de suministrar electricidad y apunta a integrar la energía dentro de las decisiones de crecimiento empresarial:
“Nuestra apuesta es acompañar a las empresas para que la energía deje de ser un factor que limite su expansión y se convierta en una ventaja estratégica para fortalecer su competitividad”.
El nearshoring abre una oportunidad para la generación distribuida
La expansión de la industria manufacturera y el avance del nearshoring están elevando las necesidades de infraestructura energética en diferentes regiones mexicanas. Por ello, Atera Energy concentrará parte de sus esfuerzos en Nuevo León, Coahuila, Guanajuato y Querétaro, considerados polos relevantes para la actividad manufacturera del país.
La compañía calcula que México posee un potencial de generación distribuida de hasta 10.000 MW y plantea atender aproximadamente 4% de ese mercado, equivalente a unos 400 MW. Las primeras empresas mexicanas ya trabajan con Atera Energy en proyectos de generación distribuida y eficiencia energética, mientras la compañía busca trasladar al país el modelo desarrollado junto con Celsia y Brookfield.
México pone a prueba una estrategia energética de largo plazo
La dimensión de la inversión permite interpretar la llegada de Atera Energy como una estrategia vinculada con la transformación industrial mexicana, más que como una expansión comercial aislada. El atractivo del mercado está relacionado con la necesidad de acompañar nuevas operaciones manufactureras con soluciones energéticas que puedan instalarse y gestionarse sin trasladar toda la inversión inicial a las empresas.
El modelo también coloca a Atera Energy ante un mercado donde la generación distribuida puede adquirir mayor relevancia conforme aumentan las necesidades de capacidad energética en los principales corredores industriales. Desde esa perspectiva, los US$350 millones funcionan como el punto de partida de una estrategia cuyo resultado dependerá de la capacidad de convertir el potencial identificado en proyectos concretos.
El verdadero alcance de la expansión estará determinado por la combinación entre demanda industrial, desarrollo de infraestructura y capacidad de las empresas para adoptar esquemas energéticos bajo servicio. Así, México puede convertirse en un mercado clave para medir hasta dónde un modelo que integra financiamiento, generación y eficiencia puede acompañar el crecimiento manufacturero y, al mismo tiempo, ampliar la presencia regional de Atera Energy.
También te puede interesar leer: Central Puerto (CEPU) adquiere 100% de Patagonia Energy S.A.
