Durante los últimos dos años hemos leído el mismo titular reiterativo en medios económicos de todo el mundo: “la inversión en fintech cayó”. Y es cierto: a nivel global, el financiamiento hacia estas compañías ha experimentado una contracción cercana al 20 %, tal cual asegura el informe de Innovate Finance; esto impulsado por tasas altas, una mayor percepción de riesgo y un entorno de capital mucho más selectivo.
Pero, mientras el mundo desacelera, Latinoamérica vuelve a romper la tendencia. Contra todo pronóstico, el financiamiento hacia fintech en la región no solo se ha mantenido estable, ha crecido, particularmente en segmentos que responden a necesidades reales del mercado. Entre ellos, uno destaca con fuerza: el BNPL (Buy Now, Pay Later).
La pregunta es inevitable ¿por qué, en un momento de contracción global, los inversionistas están apostándole más a las fintech latinoamericanas y, en especial, a modelos BNPL?
La respuesta está en algo que al sector financiero tradicional aún le cuesta entender: Latam es la región donde las fricciones de acceso al crédito siguen siendo tan grandes, que cualquier solución que las reduzca genera impacto inmediato, escalabilidad y valor. Es una región donde solo el 30 % de las MiPymes acceden a crédito formal, siendo esto más un privilegio más que un derecho económico.
Esa brecha no es solo estadística, es una oportunidad. Mientras los mercados desarrollados invierten en verticales más sofisticados: seguros digitales, gestión patrimonial algorítmica o pagos de nueva generación; en Latam el mayor impacto proviene de resolver problemas básicos: liquidez inmediata, financiamiento de inventarios, pago a proveedores. Ahí es donde BNPL se está convirtiendo en un motor de inversión.
BNPL: un modelo que crece donde el crédito no llega
A diferencia de otras verticales fintech, el BNPL no compite con el crédito tradicional, lo reemplaza donde este no existe. En la región, financiar una compra, ya sea una pieza de repuesto, o el inventario de un pequeño negocio, implica burocracia, trámites, garantías y un historial que muchos no tienen. Es un sistema diseñado para excluir, no para incluir.
El BNPL, en cambio reduce los costos operativos del análisis de riesgo, se apalanca en datos transaccionales en tiempo real, elimina fricciones para el usuario, y permite que comercios y MiPymes aumenten ventas sin sacrificar flujo de caja.
Mientras en otras regiones entienden esta herramienta financiera como un producto de conveniencia, en Latam es uno de acceso; y eso, desde la perspectiva de los inversionistas, cambia por completo su relevancia económica. BNPL crece porque hace visible a quien el sistema nunca ha visto.
Mientras el mundo habla de la caída en la inversión fintech, Latinoamérica demuestra que su potencial no depende del ciclo global, sino de su realidad interna: una región con problemas grandes, sí, pero también con mercados enormes y necesidades urgentes por resolver.
Columna original de Nicolás Villa, CEO de Platam.
